Ro, que está en rojo! Ro, que está en rojo! Rocíooo, que ahora está en verde!
Aquí estoy otra vez para contar (jajajajajaja ay qué me meo sólo de acordarme...) lo que hice ayer por la tarde... Después del chof, chocoplof de no haber podido ir a Torredelmar a montarnos en las bicicletas-coches, el Comité de Crisis se reunió para ver qué podíamos hacer por la tarde-noche. Tras mucho pensar, pensar, pensar y decir "¿A dónde vamos?" "A dónde queráis, a mí me da igual" por fin nos decidimos: íbamos a la playa, dábamos un paseo, y después íbamos a cenar con unos amigos de Rocío.
Pues bien. Eso hicimos. Rocío me recogió en mi casa y fuimos a recoger a Mary (Sonia no vino porque le salió un plan de esos que le gustan a ella, dónde poder decir "¿¿pero tú cómo haces las torrijas?? jajajajaja). Total que nos fuímos. Era la primera vez que las dos nos montábamos en el coche con Rocío conduciendo, pero vamos que la chiquila no lo hace mal... hasta que ve un semáforo jajajajajaja. Pero espera, esto más adelante.
Llegamos a Huelín (jo, allí pasé yo mi niñez... bueno, hasta los cuatro años sólo!). Nos damos un paseíto corto, nos compramos pipas y ala, a sentarnos viendo el mar. Qué bien se estaba allí, por el amor de dos!. Ya estaba atardeciendo, hacía muy buena temperatura... en fin, que muy bien. Cogemos el coche y nos vamos a las Pirámides a cenar con los amigos de Rocío. Estaba Maite, que ya la conocíamos, y un chico (mmm... ¿David?), y una chica (que de esta sí que no me acuerdo cómo se llamaba... soy lo peor pa los nombres!). Allí charla, que te charla, que si se me cae todo del campero, que si vosotras no os mancháis o qué, que si ¿el ketchup? sí, allí está, ve a por él... Y ya pos decidimos de irnos porque allí sí que hacía mucho frío, además que estábamos cenando en la calle.
Cogemos el coche, vamos soltando a la gente en sus respectivas casas, y cuando sólo quedábamos Rocío, Mary y yo le da a esta por empezar a saltarse los semáforos jajajajajaja Pero oye, que de repente dice: "en aquella cosa puedo girar, ¿no?". Vale, sí, Ro, pero que el semáforo está en rojo, espérate que no tenemos prisa!. Y otro semáforo, y se lo salta, y otro, y venga otra vez jajajajaja A ver, no que se lo saltara, se quedaba en mitad del paso de peatones, pero vamos, porque íbamos con ella y le íbamos diciendo, que si no... jajajajaja al final lo mejor, llegamos a un semáforo en verde y va y se para! jajajajaja Rocíooooooo, que ahora está en verde! jajajajajaja qué pechá de reír nos pegamos en un rato.
Al final la pobre se quedó con la pena de que no conducía bien... que no Roooo, que conduces muy bien, pero el rojo y el verde te lo tienes que repasar jajajaja que no vale decir "es que estaba cambiando a amarillo" jajajajajaja. Pues nada, qué pedazo de parrafón pa contar una tontería... pero es lo que hay! Para eso es mi blog y escribo lo que quiera!.
Y bueno, a parte contar que nada, hoy ha vuelto la normalidad normal (dos puntos) mi chofero ahí estaba otra vez... ay! Estoy como cuando tenía 15 años que pasaba todos los días por la zapatería de Salvador aunque no me pillara de camino, pues así. Ya contaré por qué, pero esto a las más íntimas jajajajaja
Pues bien. Eso hicimos. Rocío me recogió en mi casa y fuimos a recoger a Mary (Sonia no vino porque le salió un plan de esos que le gustan a ella, dónde poder decir "¿¿pero tú cómo haces las torrijas?? jajajajaja). Total que nos fuímos. Era la primera vez que las dos nos montábamos en el coche con Rocío conduciendo, pero vamos que la chiquila no lo hace mal... hasta que ve un semáforo jajajajajaja. Pero espera, esto más adelante.
Llegamos a Huelín (jo, allí pasé yo mi niñez... bueno, hasta los cuatro años sólo!). Nos damos un paseíto corto, nos compramos pipas y ala, a sentarnos viendo el mar. Qué bien se estaba allí, por el amor de dos!. Ya estaba atardeciendo, hacía muy buena temperatura... en fin, que muy bien. Cogemos el coche y nos vamos a las Pirámides a cenar con los amigos de Rocío. Estaba Maite, que ya la conocíamos, y un chico (mmm... ¿David?), y una chica (que de esta sí que no me acuerdo cómo se llamaba... soy lo peor pa los nombres!). Allí charla, que te charla, que si se me cae todo del campero, que si vosotras no os mancháis o qué, que si ¿el ketchup? sí, allí está, ve a por él... Y ya pos decidimos de irnos porque allí sí que hacía mucho frío, además que estábamos cenando en la calle.
Cogemos el coche, vamos soltando a la gente en sus respectivas casas, y cuando sólo quedábamos Rocío, Mary y yo le da a esta por empezar a saltarse los semáforos jajajajajaja Pero oye, que de repente dice: "en aquella cosa puedo girar, ¿no?". Vale, sí, Ro, pero que el semáforo está en rojo, espérate que no tenemos prisa!. Y otro semáforo, y se lo salta, y otro, y venga otra vez jajajajaja A ver, no que se lo saltara, se quedaba en mitad del paso de peatones, pero vamos, porque íbamos con ella y le íbamos diciendo, que si no... jajajajaja al final lo mejor, llegamos a un semáforo en verde y va y se para! jajajajaja Rocíooooooo, que ahora está en verde! jajajajajaja qué pechá de reír nos pegamos en un rato.
Al final la pobre se quedó con la pena de que no conducía bien... que no Roooo, que conduces muy bien, pero el rojo y el verde te lo tienes que repasar jajajaja que no vale decir "es que estaba cambiando a amarillo" jajajajajaja. Pues nada, qué pedazo de parrafón pa contar una tontería... pero es lo que hay! Para eso es mi blog y escribo lo que quiera!.
Y bueno, a parte contar que nada, hoy ha vuelto la normalidad normal (dos puntos) mi chofero ahí estaba otra vez... ay! Estoy como cuando tenía 15 años que pasaba todos los días por la zapatería de Salvador aunque no me pillara de camino, pues así. Ya contaré por qué, pero esto a las más íntimas jajajajaja


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